[ loading / cargando ]

Suscripción gratuita al Boletín

Buscar Noticias

Nueva Supervisión para el Mercado Financiero

Alessandri
Chile ,   19 de febrero de 2019

Nueva Supervisión para el Mercado Financiero

Junto a la Ley Nº 21.000 que creó la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la Ley Nº 21.130 concreta la incorporación de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) a la CMF, y configura una nueva institucionalidad para la supervisión del Mercado Financiero. 

La Ley Nº 21.130 (la “Ley”) publicada en el Diario Oficial el 12 de enero de 2019, junto con modernizar la legislación bancaria chilena, incorporando las normas de Basilea III, contiene una serie de modificaciones y adecuaciones legales que permitirán, finalmente, la existencia de una sola entidad supervisora para el Mercado Financiero, cuya creación como Comisión para el Mercado Financiero tuvo lugar con la dictación de la Ley Nº 21.000 el 13 de diciembre de 2017.

La integración en una sola entidad busca mejorar el gobierno corporativo del supervisor bancario, pues la CMF está estructurada de tal manera que entrega su dirección superior a un órgano colegiado y otorga una mayor estabilidad, continuidad y fortaleza a las decisiones que adopte.

Para lograr dicha integración la Ley amplió el mandato institucional de la CMF incorporando dentro de sus funciones el velar no solo por los intereses de los inversionistas y asegurados, sino también por el interés de los depositantes. Para ello, reforzó las facultades que ya tenía la CMF, dándole la posibilidad de ejercer con la “mayor amplitud” sus facultades de fiscalización sobre todas las operaciones que ejecuten quienes estén sometidos a su supervigilancia, examinando “sin restricción alguna y por los medios que estime pertinentes” toda información acerca de la situación, recursos, administración, etc., que le permita a la CMF determinar el efectivo cumplimiento de la normativa aplicable por parte de los fiscalizados.

Como nueva autoridad supervisora bancaria, se otorga a la CMF facultades específicas para dictar normas de carácter general que regulen materias que van desde establecimiento de los requisitos para determinar la solvencia del controlador de un banco, o las condiciones o requisitos para constituir filiales bancarias, hasta las necesarias para la implementación de la normativa de Basilea III.

Asimismo, se incorporan disposiciones que facultan a la CMF para adoptar decisiones que permitan prevenir o corregir tempranamente situaciones que pudieran afectar a los bancos y que de no solucionarse pudieren, a su vez, generar perjuicio no solo a los depositantes, sino que a la fe pública y a la estabilidad del sistema financiero.

La nueva institucionalidad trae consigo también un nuevo régimen de sanciones aplicables a aquellas sociedades, personas o entidades que quedan sometidas a la fiscalización de la CMF, producto de la modificación a la Ley General de Bancos (DFL 3 del Ministerio de Hacienda). Así, quienes de los mencionados incurrieren en infracciones de las leyes, reglamentos, estatutos y demás normas que las rijan o incumplieren las instrucciones u órdenes legalmente impartidas por la CMF, podrán ser sancionados conforme al régimen contemplado en el Título III de la Ley 21.000.

Cabe destacar la incorporación de la facultad que se otorga a la CMF para requerir información sobre las prácticas de gobierno corporativo a sus fiscalizados. Tal atribución no es casual, pues hasta la fecha todas las normas de carácter general dictadas por la CMF (ex SVS) que exigían a sus fiscalizados la autoevaluación de las buenas prácticas de gobierno corporativo, no contaban con norma legal expresa que permitiese con claridad requerir el cumplimiento de tales normas (NGC Nºs 309 y 385). Con esta modificación se allana el camino para reforzar las exigencias en materia de gobierno corporativo, permitiendo por parte de la CMF una intromisión directa en ese ámbito.

En cuanto a la entrada en vigencia de esta nueva institucionalidad, la propia Ley establece que el Presidente de la República tendrá el plazo de 1 año, contado desde la publicación, es decir hasta el 12 de enero de 2020, para establecer mediante decreto con fuerza de ley la fecha en que la CMF asumirá las competencias de la SBIF, determinando, asimismo, la fecha de supresión de esta última.

Las autoridades involucradas en esta integración han sostenido que la fecha en cuestión será el 1 de junio de 2019.

En relación con la entrada en vigencia de las normas que recogen Basilea III, la Ley establece que la dictación de normas por la CMF, que serán las que precisamente implementarán dichas disposiciones, solo ocurrirá dentro del período de 18 meses contado desde la fecha en que la CMF asuma las funciones y atribuciones de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, es decir, desde la integración de ambas entidades.

Es de esperar que la vigencia completa de la Ley con toda su regulación modernizadora comience a tener efectos a partir del segundo semestre de 2020.

Nicole Cartier
Asociado Senior
Alessandri

 

Suscríbase a nuestro newsletter:

 

Nuestra presencia en redes sociales

  

  

  
 

  2018 - Todos los derechos reservados