[ loading / cargando ]

Suscripción gratuita al Boletín

Buscar Noticias

Instrumentos derivados: una nueva modificación de la legislación sobre insolvencia

Alessandri
Chile ,   13 de febrero de 2019

Instrumentos derivados: una nueva modificación de la legislación sobre insolvencia

El 12 de enero de 2019 se publicó una modificación (Ley 21.130 – la Nueva Ley) a la ley de insolvencia chilena como parte de una importante revisión de las regulaciones bancarias chilenas, la cual afecta a los contratos marco de negociación de derivados, tales como los ISDAs (“Contratos Marco”). La Nueva Ley introduce algunas mejoras relativas a la liquidación por compensación exigible anticipadamente en caso de quiebra, en particular a lo que se refiere a los deudores que no son inversionistas institucionales. La Nueva Ley es menos favorable para deudores tales como bancos, administradoras de fondos de pensiones, compañías de seguros y otros inversionistas institucionales.

La buena noticia, sin embargo, es que a partir de la Nueva Ley, cuando un deudor común solicite y obtenga protección financiera exigible bajo la ley de reorganización, los acreedores que operan bajo un Contrato Marco reconocido por el Banco Central de Chile (BCCH) pueden ahora terminar anticipadamente o solicitar el pago inmediato de sus derechos sin tener que esperar a que expire el período de protección financiera. Antes de la Nueva Ley, si un deudor común había obtenido esa protección financiera, los acreedores estaban sujetos a una suspensión de 30 (en algunos casos 90) días.

Sin embargo, la nueva ley hace una excepción en el caso de los bancos y otros inversionistas institucionales en dificultades financieras. Cuando dichas entidades sean partes en Contratos Marco, los eventos de terminación anticipada y las cláusulas de aceleración relativas a la inestabilidad financiera previa a la liquidación sólo podrán aplicarse una vez que haya transcurrido un plazo que será fijado por el BCCH. De acuerdo con la normativa vigente del BCCH, los acreedores deben observar una suspensión de dos días a partir del día en que se produjo el evento de tensión financiera antes de ejercer su derecho a aplicar la cláusula de liquidación por compensación exigible anticipadamente. Todavía no está del todo claro qué posición adoptará el BCCH con respecto al período de suspensión en virtud de la Nueva Ley y si se ceñirá o no a los dos días actuales.

Felipe Cousiño
Socio
Alessandri

 

Suscríbase a nuestro newsletter:

 

Nuestra presencia en redes sociales

  

  

  

  
 

  2018 - Todos los derechos reservados