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Perú debe reducir las grandes brechas de infraestructura y abordar el gasto social <br />
 


Perú ,   5 de febrero de 2020

Perú debe reducir las grandes brechas de infraestructura y abordar el gasto social 
 

Perú continúa siendo una de las economías con mejor desempeño de América Latina, pero el crecimiento ha perdido impulso en los últimos años, debido a factores internos y externos, según la última evaluación económica anual del FMI.

Aunque se prevé que durante este 2020 la actividad económica repunte en cierta medida, respaldada por un desempeño más sólido de las exportaciones y la demanda interna, para mejorar las perspectivas de crecimiento a largo plazo el país deberá reducir las grandes brechas de infraestructura de varias formas y abordar el gasto social, así como la corrupción, señaló el FMI en su informe.

Las seis conclusiones principales del último informe son las siguientes:
 
    Desempeño económico:  Perú ha sido una de las economías con más rápido crecimiento de la región, pero el año pasado el crecimiento se debilitó a 2,4% debido a una combinación de factores externos e internos. En el frente externo, la demanda de exportaciones de productos primarios se redujo, en tanto que la minería y las exportaciones de combustible se contrajeron durante el año. En el ámbito interno, la ejecución de proyectos de inversión pública fue menor de lo previsto en el presupuesto, mientras que los factores relacionados con el clima afectaron a la producción pesquera. 

    Sistema tributario:  Se han redoblado los esfuerzos por recaudar ingresos al tiempo que el gobierno procura incrementar el gasto en infraestructura y protección social. Varias iniciativas recientes, como la adopción de la facturación electrónica para la presentación de los impuestos sobre el valor agregado (IVA) y la introducción de algunos impuestos específicos relacionados con el medio ambiente y la salud, son pasos importantes en ese sentido. 

    Brechas de infraestructura:  El gobierno ha puesto en marcha el Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad, que apunta a subsanar las grandes deficiencias de infraestructura del país. La infraestructura de Perú se compara desfavorablemente con la de sus competidores, y la inversión es particularmente necesaria en materia de transporte, saneamiento, salud, telecomunicaciones y agua. 

    Auge de las exportaciones agrícolas:  En las últimas dos décadas, Perú ha experimentado un auge de las exportaciones agrícolas, impulsado por las exportaciones estacionales al hemisferio norte de frutas y hortalizas frescas de alto valor (principalmente uvas, aguacates, arándanos y espárragos). En las zonas rurales, este auge ha contribuido a reducir la pobreza, que bajó del 80% en 2004 al 36% en 2018, e incluso más en algunas zonas que experimentaron una mayor expansión de las exportaciones agrícolas.

    Abordar la corrupción:  En los últimos tres años, la investigación Lava-Jato sobre la corrupción ha tenido un impacto tanto a nivel político como económico, y el estancamiento de algunos grandes proyectos de inversión tal vez sea el ejemplo económico más destacado. En este contexto, el gobierno ha puesto la lucha contra la corrupción entre las prioridades de su agenda y está avanzando en la implementación de un amplio plan de lucha contra la corrupción.
    Protección social:  Es esencial mejorar la protección social para seguir reduciendo la pobreza y apoyando el crecimiento inclusivo. En Perú, se necesitan medidas para abordar necesidades críticas, como la reforma del sistema de pensiones, la distribución más equitativa de los ingresos provenientes de los recursos naturales entre las distintas regiones y la profundización del desarrollo financiero y la inclusión.

Impacto económico de los migrantes venezolanos
Perú ha sido el segundo mayor receptor de migrantes venezolanos (detrás de Colombia) y, según las estimaciones de las Naciones Unidas, registró la llegada de 800.000 inmigrantes entre comienzos de 2017 y mediados de junio de 2019, es decir, alrededor de 2½% de la población de Perú.

La absorción de inmigrantes en la fuerza laboral ha creado algunas fricciones y, según las estimaciones del Banco Central de Perú, la competencia de los trabajadores migrantes se ha sentido particularmente entre los trabajadores jóvenes y poco calificados en los sectores de servicios y comercio.

Sin embargo, esta absorción también se ha traducido en un mayor crecimiento y, según las estimaciones del Banco Central, alrededor de 0,3 puntos porcentuales del crecimiento del PIB registrado en 2018 pueden atribuirse al aumento del consumo de la población inmigrante. El personal técnico estima que este impacto puede alcanzar un máximo de alrededor de 0,4 puntos porcentuales en 2021. Sin embargo, a medida que las fricciones para integrar la fuerza laboral migrante se disipen a mediano plazo, se prevé que se materialicen beneficios mayores para el crecimiento.  

Fuente: Fondo Monetario Internacional
 

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