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Medidas de recuperación del sector turístico en América Latina y el Caribe


   19 de agosto de 2020

Medidas de recuperación del sector turístico en América Latina y el Caribe

Los países de la región han adoptado medidas para mitigar los efectos económicos y sociales de la pandemia en el turismo y preparar al sector para la recuperación. Estas medidas de recuperación también deberían aumentar la diversificación del sector y su sostenibilidad social y ambiental. 

            •            Protección del empleo y los ingresos de los trabajadores 

Muchos países han adoptado paquetes fiscales para prestar apoyo temporal a los ingresos de los trabajadores y propietarios de empresas del sector formal y, en algunos casos (como el Brasil), del sector informal de toda la economía. En algunos países se han introducido medidas para impedir que las empresas despidan a los trabajadores durante un determinado período (Argentina), o para permitir que los empleadores y los empleados lleguen a acuerdos sobre reducciones de la jornada laboral y la remuneración para evitar los despidos (Costa Rica). 
Los Gobiernos de las Bahamas, Belice y Jamaica han introducido prestaciones de desempleo temporales para los trabajadores autónomos de todos los sectores y transferencias monetarias para los trabajadores del sector del turismo, que son en su mayoría mujeres. El empleo en el sector del turismo se caracteriza por altos niveles de informalidad y trabajo atípico, como el trabajo a tiempo parcial, temporal, ocasional, estacional, por cuenta propia e independiente. Los trabajadores que realizan tareas esenciales y los empleados de atención al cliente que trabajan en la primera línea han demostrado ser indispensables para el sector, pero la crisis también ha puesto de relieve su vulnerabilidad. Por lo tanto, los planes de recuperación deben basarse en el principio del trabajo decente para todos e incluir normas que abarquen los derechos laborales y de salud. 

            •            Apoyar la supervivencia de los negocios, en particular de las mipymes, a lo largo de la cadena de valor del turismo 

Entre las medidas de apoyo a la supervivencia de las empresas figuran las exenciones o prórrogas temporales del pago del impuesto sobre la renta de las sociedades (Saint Kitts y Nevis) (St Kitts & Nevis Observer, 2020), del impuesto sobre el valor agregado (IVA) (Argentina y Colombia) y de las contribuciones a la seguridad social (Chile, Colombia y Perú); reducciones en la tasa del impuesto sobre la renta de las empresas; líneas de crédito (Ecuador) o subsidios (Guatemala) para capital de trabajo y pagos (parciales) de salarios para las mipymes y grandes empresas (Bahamas, Brasil, Colombia y Costa Rica). 

El Gobierno del Brasil asume el 85% del riesgo crediticio de los préstamos a las pequeñas y medianas empresas, que deben reembolsarse en 36 meses después de un período de gracia de 6 meses. En el Ecuador y Panamá, las empresas pueden aplazar el pago de las facturas de electricidad y agua durante 12 y 4 meses, respectivamente. Además del apoyo inmediato, es importante preparar a las mipymes del sector turístico para el futuro, específicamente mediante el fortalecimiento de las habilidades digitales. Las plataformas de reserva y los medios sociales han permitido a los proveedores de servicios turísticos interactuar directamente con sus clientes, eliminando intermediarios y reduciendo las barreras de entrada. Los conocimientos digitales también abarcan otras tecnologías innovadoras, como los grandes datos para rastrear el comportamiento de los consumidores y pronosticar la demanda, y la inteligencia artificial para diseñar experiencias únicas. 

            •            Facilitar la recuperación del sector a corto plazo 

Retomar el turismo después de la pandemia será un desafío. Aunque los destinos pueden ser objetivamente seguros, muchos viajeros reacios al riesgo pueden tratar de evitar la exposición al COVID-19 y decidir no viajar en absoluto o viajar solo distancias cortas, evitando el transporte aéreo. Se pueden tomar diferentes medidas para recuperar su confianza. La más urgente es la adopción de medidas preventivas para reducir al mínimo la propagación de la enfermedad. En varios países, los ministerios de salud y de turismo, las instituciones de normas técnicas y el sector privado están colaborando en la definición de nuevos protocolos para reducir al mínimo el riesgo de contagio del COVID-19. Por ejemplo, se ha establecido un grupo de tareas de recuperación del turismo con participación de múltiples interesados en Antigua y Barbuda y Jamaica (Antigua News Room, 2020b; Jamaica Observer, 2020). Por su parte, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) ha publicado protocolos específicos para el alojamiento, el transporte, los parques nacionales y otras atracciones (ICT, 2020).

El sector privado está desarrollando sus propias certificaciones sanitarias, entre las que destacan las de Accor, la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), Bureau Veritas (Iriarte Ahon, 2020) y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). El colapso de las llegadas internacionales ha puesto de relieve la necesidad de diversificación y ha llevado a varios países a promover el turismo interno para aumentar la resiliencia ante los choques. El turismo interno debería tener la doble función de reactivar la economía y reconocer la importancia del acceso a las actividades de ocio para todos. En México, los turistas nacionales representan el 83% de los ingresos del sector (INEGI, 2019). Por lo tanto, el Gobierno está promoviendo experiencias y marcas de viajes en los 32 estados del país (Secretaría de Turismo, 2020). Un enfoque alternativo para impulsar la demanda de turismo interno que se está explorando en Chile consiste en ofrecer vales o descuentos a las familias de menores ingresos o a las personas de edad. Varios países han emprendido campañas especiales de marketing para atraer a nuevos visitantes en un futuro próximo. La Organización de Turismo del Caribe (CTO) ha planteado que la salud y el bienestar podrían ser un posible elemento de comercialización para los países de la subregión (Barbados Today, 2020). La Secretaría de Turismo de México publicó un video promocional para mostrar al país como destino turístico. Las estrategias de comercialización internacional deberían dirigirse a los grupos que tienen más probabilidades de viajar en primer lugar, como los viajeros de lujo y de negocios, que pueden adoptar medidas de distanciamiento físico con mayor facilidad y tienden a favorecer los lugares menos concurridos.

Algunas de estas estrategias pueden aplicarse más fácilmente si las empresas turísticas operan en clústers público-privados. Los clústers constituyen concentraciones geográficas de empresas, proveedores y otras instituciones interconectadas que tienen un programa estratégico para la mejora y la sofisticación de las empresas. Las empresas organizadas en clústers tienen ventajas estratégicas para hacer frente a los retos inmediatos de la pandemia y definir los programas de reactivación. En Colombia, por ejemplo, hay 18 clústers turísticos en diferentes segmentos, entre ellos el turismo de naturaleza, de negocios, de salud y cultural. 

            •            Promoción de la sostenibilidad del sector a mediano plazo 

Esta crisis es una oportunidad para aumentar la contribución del turismo al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, al tiempo que se mejora su resiliencia a los desastres y al cambio climático. Los países solo tienen 10 años para la consecución de los ODS antes de la fecha límite de 2030. Este año marca el comienzo de la década de acción para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en la que el turismo es un sector clave que contribuye directa o indirectamente a todos los Objetivos. Las medidas de mitigación de la pandemia que se están aplicando actualmente en el sector del turismo podrían utilizarse para mejorar la sostenibilidad ambiental y social del sector, dado que representa aproximadamente el 5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, de las cuales el transporte es responsable de casi tres cuartas partes, seguido del alojamiento (una quinta parte).

El turismo puede causar un daño ambiental sustancial en un escenario en que todo siga igual. Sin embargo, la adopción de las medidas necesarias para ecologizar este sector podría reducir considerablemente su impacto (OCDE, 2018) y atraer a turistas más conscientes del medio ambiente. 

            •            Cooperación regional 

Los Gobiernos de la región deberían intensificar la colaboración para mantener las redes de transporte transfronterizas lo más abiertas posible, prestando especial atención a la facilitación del tránsito y el intercambio de las tripulaciones de los operadores de transporte (operadores de cruceros, de aerolíneas y de logística). Además, las autoridades deben abstenerse de adoptar medidas que restrinjan el tráfico en tránsito, salvo las medidas necesarias para salvaguardar la salud pública. Para ello, se deben promover soluciones digitales que limiten el contacto físico en las fronteras y protejan la salud de los trabajadores. 

Fuente: CEPAL

 

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