Con el voto unánime de 44 diputados presentes, el Congreso de Costa Rica aprobó la reforma a la Ley de Zona Franca. La iniciativa pretende atraer inversión extranjera mediante incentivos más claros y definidos.
Con la reforma, las inversiones dentro del Gran Área Metropolitana deberán pagar el 6% de impuesto sobre la renta en los primeros 8 años de existencia y en los siguientes 4, el monto será del 15%. Por otra parte, las industrias que se instalen en zonas rurales o de bajo desarrollo socioeconómico, quedarán exentas de este canon durante 6 años. A partir de esta fecha y hasta sus doce años de operaciones, pagarán un 5% del impuesto sobre la renta y un 15% hasta sus 18 años de operar.
El experto del departamento tributario de Facio & Cañas, Adrián Torrealba, explicó que la iniciativa crea un escenario más claro para decidir sobre el tipo de inversión que se quiere atraer al país. “Ofrece una mayor flexibilidad que permitirá determinar la política estatal para atraer nichos de inversiones que se consideren estratégicos y también para diversificar el tipo de empresas que llegan a Costa Rica”, agregó el especialista de Faycatax.
Sin la reforma, la ley vigente condiciona el otorgamiento de los beneficios de zona franca a que se exporte al menos el 75% de la producción, requerimiento que la Organización Mundial del Comercio, OMC, rechaza. Con el cambio aprobado, esto se elimina y los beneficios se establecen con mayor claridad.
Con la nueva Ley de Zonas Francas, Costa Rica cumplirá con los compromisos asumidos con la OMC en materia de subsidios.
La nueva ley prohíbe que las empresas dedicadas a la generación de energía eléctrica, a la extracción de minería, a la exploración o extracción de hidrocarburos y a la producción o comercialización de armas, puedan constituirse como Zona Franca.