A partir de enero del 2010, el aporte que patronos, trabajadores y el Estado deben realizar mensualmente al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVI) será del 8% del salario promedio, lo que representa un aumento del 0.5% con respecto al monto que se pagaba hasta diciembre del año anterior.
El ajuste del 0.5% se distribuirá de la siguiente manera: un 0.17% para los patronos, un 0.17% para los trabajadores y un 0.16% lo asumirá el Estado. La Junta Directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social tomó este acuerdo en el 2005. Los cambios vendrían incorporados automáticamente en la planilla de la CCSS.
La medida tiene como fundamento legal el Transitorio XI del Reglamento del Seguro de Invalidez y Muerte, que establece la gradualidad con que debe aplicarse el incremento en las contribuciones según el artículo 33 del régimen. La reforma ordena aplicar el aumento cada cinco años, desde el 2010 y hasta el 2035. Su objetivo es fortalecer este seguro para garantizar una evolución de los ingresos que permita el equilibrio financiero.