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Una aproximación sobre los M&A deals celebrados en la industria de la moda en América Latina


   22 de junio de 2022

Una aproximación sobre los M&A deals celebrados en la industria de la moda en América Latina

Es evidente que una de las actividades económicas que más se ha desarrollado en América Latina durante la última década, ha sido la correspondiente al rubro de la moda, en sus más diversas ramificaciones, abarcando -a título ejemplificativo- tanto al segmento de lujo o "luxury goods", como a aquellas con acceso a canales masivos de comercialización.

Al respecto, una aproximación a la realidad evidencia que contamos con el privilegio de que varias ciudades capitales de nuestra región, se han posicionado globalmente como centros reconocidos para el diseño y producción de diversos productos en dicho rubro, y exhiben, además, el talento y visión emprendedora de muchos referentes a nivel continental.

Ahora bien, ante el crecimiento de este sector, motorizador para la generación de empleo y la oferta de bienes y servicios, con impacto sobre distintos segmentos de la población económicamente activa a nivel doméstico, no podemos dejar de soslayar que este tipo de emprendimientos, de pequeño y mediano tamaño, se encuentran expuestos a enfrentar (como parte de su expansión) la posibilidad de su venta, o alternativamente, una reorganización o reestructuración societaria, según el caso.

Los abogados corporativos Latinoamericanos que, en nuestra práctica profesional, asesoramos a inversores y compañías que habitualmente celebran operaciones de M&A, no deberíamos dejar de puntualizar cuáles podrían ser los principales issues jurídicos ante su concertación, en el mundo de la moda.

El primero es el de validar si un "hacedor" de un negocio en marcha, cuyo objeto más importante se concentra en el diseño, elaboración, comercialización o intermediación, según el caso, de algún producto o servicio vinculado con la moda, ha procedido a conferirle (o no) una forma jurídica de organización.

Así, podríamos encontrar un establecimiento sin personalidad jurídica, operado directamente por aquel, o alternativamente, que desarrollare sus operaciones a través de la actuación de un ente societario regular (que resultará su "vehículo"), o bien, que fuera administrado por una familia empresaria de segunda o tercera generación, o inclusive, que posea un grado de informalidad absoluta, según el caso.

La individualización de las características distintivas de la relación jurídica y comercial existente entre el dueño y hacedor (coincidan o no en una misma persona), y su empresa en la industria de la moda, frente a la posible instrumentación de una operación de M&A, debería encararse bajo un enfoque interdisciplinario (jurídico, contable y tributario), a los fines de establecer cuál sería el formato transaccional a adoptarse.

En tan sentido, podríamos preliminarmente evaluar ya sea su venta, mediante la cesión de sus activos estratégicos, o bien, la transferencia de un establecimiento comercial (pudiendo ser tipificado bajo la normativa local que le resultare aplicable, como un "fondo de comercio"), o bien mediante la ejecución de un contrato de compraventa de un paquete accionario de control sobre una compañía target, o bien, vía un proceso de fusión o escisión societaria, entre los que pudieran resultar factibles, atendiendo a la observancia de criterios de sustentabilidad jurídica y eficiencia tributaria, entre los relevantes.   
 
Otra cuestión clave en la negociación de sus términos y condiciones, residirá -en nuestro parecer- en la situación del "hacedor" del negocio a ser cedido (en su posición de vendedor), y su decisión fundamental, basada en si saldrá definitivamente (o no) de su gestión, en oportunidad del cierre de la transacción.

Las posibilidades que depararía dicha circunstancia podrían ser múltiples, e incluso, podrían derivar en una "coexistencia" (temporalmente limitada) entre el vendedor y el nuevo propietario, en lo que respecta a su management y adopción de ciertas políticas vinculadas con su operación, que podrían cristalizarse en la negociación y elaboración de un shareholders agreement, como parte de un stock deal.

Por supuesto, podríamos pensar en otras variantes -desde lo jurídico- que exceden estrictamente el segmento de las M&A.

Nos referimos -de manera ejemplificativa- a la creación de un JV (joint venture), ya sea contractual o corporativo, regido por la legislación local que le resultare aplicable.

Ciertamente que el expertise e influencia que posee el vendedor en este tipo de empresas, es determinante, y obviamente, desde el prisma del proyectado comprador, también debería ser cuidadosamente evaluado, máxime una vez que el deal se hubiera perfeccionado.

Por otra parte, la dinámica de una transacción de compra o fusión de activos o compañías en el mundo de la moda, debería orientarse a la planificación de una adecuada estrategia de investigación e identificación de riesgos, materializada a través de la realización de un due diligence legal, contable y tributario (aunque sería aconsejable que también abarcara temas financieros), ya sea desde el momento en que se hubiera decidido su venta (vendor due diligence), o bien, mediante su validación de parte del posible comprador, puesto que sería aconsejable que fuera encarado con antelación al cierre.

Al respecto, existen una serie de aspectos jurídicos que deberían ser objeto de investigación durante el due diligence con impacto sobre un negocio target, en el mundo de la moda.

Podríamos citar la evaluación del estado de los activos intangibles que lo conformaren (p.ej.: marcas, dibujos y diseños industriales, secretos comerciales, know how, políticas de privacidad en materia del uso y tratamiento de datos personales, derecho de imagen, entre otros), la situación jurídica de sus trabajadores, y de aquellos terceros (intermediarios, franquiciados, distribuidores, agentes, entre otros) que participaren de su "cadena de valor", cuál es su grado de exposición a litigiosidad judicial y administrativa (específicamente como parte demandada), y un eventual impacto de la aplicación de la legislación local en materia de la defensa de los derechos del consumidor, entre los relevantes.
Obviamente, y con prescindencia del tamaño de la transacción, debería investigarse su impacto a nivel regulatorio y antitrust, y además, el diseño de políticas y procedimientos internos en materia de compliance que hubieran sido efectivamente implementados desde su board y alta gerencia (tone from the top), de existir.

Ciertamente que, en su estructuración no podría dejar de utilizarse la documentación de contenido estandarizado que tradicionalmente se adopta para la concertación de un stock deal, o bien, de un asset deal, resultado de una negociación entre iguales, al amparo de la buena fe en todo el iter de la formación del consentimiento, y que se adecue sus características distintivas.    

En conclusión, en cualquier circunstancia, sus partes protagónicas deberían contar y contratar un servicio profesional especializado y con experiencia acreditada en la celebración de este tipo de acuerdos, tanto a nivel jurídico, como contable y tributario, e inclusive, financiero, para que (este último) pudiera establecer un estimado de su "valor de mercado", como base del precio a ser negociado.

El desafío en la ejecución de este tipo de deals en América Latina, permanece abierto, y anticiparía una continua tendencia hacia su crecimiento y sofisticación.

Rodolfo G. Papa, Corresponsal de LATIN COUNSEL en Argentina. Director del programa internacional de formación & entrenamiento profesional: "Estructura de un M&A Deal".
 

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