Existen muchos manuales, prácticas y consejos para los abogados que presentan casos al órgano judicial. Sin embargo, existe poca información dirigida a los clientes sobre cómo afrontar las cuestiones preliminares del proceso judicial o de cualquier otra forma de resolución de controversias. Desde luego, como norma general, es alarmante que una entidad tenga que especializarse en ese tipo de primeros auxilios. En algunos escenarios, la necesidad y la recurrencia de este tipo de protocolos será más recurrente o crítica, como el caso de la recuperación de mora en la colocación de créditos.
Ahora bien, el conflicto es algo tan normal y antiguo como la convivencia social, por lo cual es útil saber cómo gestionarlo de la mejor manera posible, desde la fase inicial. A un nivel práctico, quien ha enfrentado un problema judicial probablemente recibió una recomendación simple cuando la situación se volvió delicada: "LLAME A UN ABOGADO". Sin embargo, poco se habla de lo que puede hacerse antes de conseguir a uno y que puede maximizar la probabilidad de que ese juicio resulte fructífero. Específicamente, hay tres principales factores que ayudan a preparar ese camino al éxito.
Recuento de los daños
Recordemos que las partes tienen una expectativa de cara al proceso judicial. El demandante espera que su contraparte se condenada a hacer algo en concreto. Generalmente, eso implica pagar cierta cantidad de dinero si hablamos del demandante. En el caso del demandado, su intención se resume en evitar el pago solicitado por su contraparte. Ahora bien, ya sea por un factor emocional implícito en el pleito como tal o porque aún no dimensionan el grado de afectación, las partes, desconocen lo que pretenden obtener al final del juicio.
Una buena manera de iniciar el proceso de resolución de conflictos es justamente hacer un recuento del daño que se pretende cubrir. La importancia de este punto se debe a que iniciar un proceso judicial implica una valoración de costo versus beneficio. Pensemos en una persona que quiere divorciarse porque ya no es feliz con su pareja de quien soportó una serie de humillaciones. En este caso, será necesario valorar si el cliente espera una indemnización o disolver su vínculo matrimonial.
Ahora, si no será el caso hay que plantearse varias preguntas: ¿Será necesario someter al cliente a un proceso desgastante de revictimización si no desea obtener una indemnización? ¿Es factible seguir una vía abreviada si el divorcio es lo único que interesa? La decisión de qué tipo de abogado contratar definitivamente será menos compleja después de las respuestas a esas interrogantes porque el cliente ya tendrá una idea un poco más clara de lo que buscará y del tipo de ayuda que necesitará.
Trazabilidad de la controversia
Otro asunto para tomar en cuenta consiste en que los abogados trabajan con evidencias. Por lo tanto, independientemente de que existan testigos sobre lo ocurrido en el caso, es importante generar un rastro documental sobre el origen de la controversia. Un consejo muy útil sobre este punto es dejar constancia escrita de las conversaciones preliminares entre las partes. Esto permite dos cosas muy importantes. En primer lugar, los hechos resultan más claros para un tercero (en este caso el juez) y se vuelven más fáciles de reconstruir posteriormente. En segundo lugar, evita la manipulación de testigos, pues hay material escrito con el cual se puede contrastar su declaración posterior sobre los hechos.
Manos a la obra
Finalmente, un asunto de gran importancia estratégica es hacer equipo con el abogado a cargo del caso. Suele pensarse que una vez seleccionado, el cliente simplemente debe esperar a que suceda lo mejor. Sin embargo, independientemente de la investigación que deberá hacer el profesional del derecho, es el cliente quien conoce mejor lo que sucedió y tiene un panorama completo del contexto en el que se tomaron acciones y decisiones que originaron la controversia. En estos casos, cada miembro del equipo deberá tener una función específica. Así, el cliente deberá aportar la historia y el abogado, la forma en que esa historia se contará y se probará de cara al juez, lo cual influye positivamente en la efectividad de la gestión.
torres.legal
Suscríbase a nuestro newsletter:
Nuestra presencia en redes sociales