Análisis
Gastrofashion: claves de propiedad intelectual en América Latina
Durante más de dos décadas, las marcas de moda de lujo han ampliado en Asia su experiencia minorista hacia la gastronomía, transformando las tiendas físicas en destinos inmersivos de estilo de vida capaces de generar momentos virales. Firmas como Agnès b.
Por Crystal Lo · Head of China Desk

Durante más de dos décadas, las marcas de moda de lujo han ampliado en Asia su experiencia minorista hacia la gastronomía, transformando las tiendas físicas en destinos inmersivos de estilo de vida capaces de generar momentos virales. Firmas como Agnès b., Vivienne Westwood y Armani fueron pioneras de este cambio hacia una experiencia comercial más sensorial. En los años posteriores, marcas de alta gama como Louis Vuitton, Dior, Prada, Coach y Tiffany & Co. lanzaron espacios similares para prolongar el tiempo de permanencia de los clientes y fomentar una vinculación duradera con la marca.
En América Latina, esta misma tendencia evolucionó inicialmente en una dirección distinta, impulsada por marcas regionales. Entre ellas se encuentran las argentinas Jazmín, Portsaid y Revolver; las mexicanas Defino y JR Kiyo; y las brasileñas Welcome Sunny Garments, Cantão y Farm, que combinaron sus propuestas de moda con conceptos gastronómicos creativos. Posteriormente, grandes marcas internacionales como Tiffany & Co. también establecieron experiencias gastronómicas premium en centros metropolitanos como Ciudad de México y São Paulo.
Antes de que se materialicen estas asociaciones entre moda y hostelería, deben abordarse diversas cuestiones de propiedad intelectual para proteger la identidad esencial de la marca cuando esta se traslada a la arquitectura, el servicio y la atmósfera del establecimiento:
- Clasificaciones de marcas para garantizar derechos diferenciados en nuevos sectores comerciales.
- Acuerdos de licencia de propiedad intelectual que definan el alcance, el territorio, la duración y la participación económica.
- Derechos de imagen y publicidad relacionados con los materiales de campaña, el contenido de influencers y el material generado por los clientes.
- Titularidad de la marca sobre la nueva propiedad intelectual producida durante las colaboraciones.