Opinión
Sólo el 2% de la inversión mundial en capital riesgo se destina a empresas dirigidas por mujeres
Como muchos de ustedes saben, desde hace años participo en eventos centrados en el desarrollo del liderazgo de las mujeres como forma de impulsar la inclusión y la equidad en las organizaciones y en la sociedad en su conjunto. También leo mucho sobre estos temas.

Como muchos de ustedes saben, desde hace años participo en eventos centrados en el desarrollo del liderazgo de las mujeres como forma de impulsar la inclusión y la equidad en las organizaciones y en la sociedad en su conjunto. También leo mucho sobre estos temas.
La mayoría de las veces los datos no me sorprenden, pero cuando oí a una oradora extraordinaria como Cherie Blair CBE (Cherie Booth K.C.) decir que sólo el 2% de la inversión mundial en capital riesgo se destina a empresas dirigidas por mujeres, me quedé estupefacta. Como ella misma dijo, el 2% es un margen de error, no una estrategia.
Las justificaciones de una cifra tan baja se quedan cortas. ¿Existen prejuicios inconscientes a la hora de evaluar el potencial y el riesgo? ¿Existen barreras internas que impiden a las mujeres venderse mejor?
¡Qué sensación de pérdida de oportunidades para todos y una visión que limita el impacto económico y social!
En el sector privado sigue siendo clave que afinemos las buenas prácticas en las que todos estamos de acuerdo que generan cambios positivos:
1) Programas de mentores: bien estructurados, con mentores formados.
2) Participación en redes: idealmente, asociadas a pasiones y/o conocimientos. También, algunas sólo de mujeres, para hablar de temas no tan fáciles de discutir con los hombres.
3) Visibilidad: de nada sirve desarrollar una carrera o una idea de negocio si nadie la conoce. Especialmente importante es poder mostrarnos como modelos a seguir.
4) Flexibilidad: imprescindible hoy en día. La pandemia demostró que es posible.
5) Involucrar a líderes masculinos: no es sólo un problema de las mujeres, es un problema de todos. Debemos incorporar líderes masculinos que defiendan la importancia de la equidad en las organizaciones.
6) Sistemas de evaluación: asegurarse de que el modelo tiene en cuenta la creación de valor en un sentido amplio, y que los evaluadores reciben formación sobre los sesgos inconscientes.



