International Bar Association
Arbitraje internacional: eficiencia, ejecución de laudos e inteligencia artificial entre los grandes desafíos actuales
La búsqueda de procedimientos más rápidos, el riesgo de decisiones ultra petita, las diferencias entre jurisdicciones para ejecutar laudos anulados y el uso de inteligencia artificial marcaron el debate sobre el futuro inmediato del arbitraje internacional.

El 7 de octubre, durante la Conferencia Anual de la International Bar Association (IBA) en Copenhague, se celebró el panel “Temas actuales del arbitraje internacional”, dedicado a las principales cuestiones que afectan a la práctica, el procedimiento y los profesionales del arbitraje comercial internacional.
La sesión estuvo presidida por Joel Quek, de WongPartnership, Singapur, y contó con la participación de Sanjeev Kapoor, de Khaitan & Co, Nueva Delhi; Maude Lebois, de GBS Disputes, París; Felipe Ossa, de Claro y Cía., Santiago; y Dan Stampe-Terkildsen, de Magnusson, Copenhague.
Uno de los principales ejes del encuentro fue la tensión entre la búsqueda de eficiencia y la necesidad de respetar plenamente el debido proceso. Los procedimientos acelerados y los mecanismos de desestimación temprana permiten reducir los tiempos y costes del arbitraje, pero también pueden limitar la capacidad de una parte para presentar su caso o generar futuras impugnaciones del laudo.
Los panelistas señalaron que una redacción imprecisa de la cláusula arbitral suele ser el origen de muchos de estos conflictos. El problema resulta especialmente evidente cuando el contrato establece un tribunal de tres árbitros, pero las reglas institucionales permiten designar un árbitro único dentro de un procedimiento acelerado.
Las diferentes respuestas ofrecidas por tribunales nacionales confirman que no existe una interpretación uniforme. Por ello, las partes deberían definir expresamente en sus contratos la composición del tribunal y el alcance de cualquier mecanismo abreviado.
El riesgo de decisiones ultra petita
Felipe Ossa analizó el riesgo de que un tribunal arbitral conceda una reparación que no haya sido solicitada por las partes. Como ejemplo, se examinó una decisión chilena que anuló un laudo internacional porque el tribunal había concedido una reducción de precio que el reclamante no había pedido.