Análisis · México
Innovación en Latinoamérica: ¿por qué una misma fórmula no da los mismos resultados?
EY Law - Innovación es una palabra que surge con frecuencia cuando nos referimos a cambios y evolución. En Latinoamérica, particularmente, el término innovación suele ligarse a la adopción de nuevas tecnologías y al proceso de transformación digital.

EY Law - Innovación es una palabra que surge con frecuencia cuando nos referimos a cambios y evolución. En Latinoamérica, particularmente, el término innovación suele ligarse a la adopción de nuevas tecnologías y al proceso de transformación digital. Desde lo más sencillo, como la comunicación entre colaboradores, hasta temas más complejos, como la interacción con los clientes o la optimización de recursos, las empresas siempre buscan acelerar sus estrategias de transformación a través de la tecnología, con el objetivo de lograr una ventaja competitiva que les permita llegar al siguiente nivel.
Sin embargo, no existe una fórmula o manual que avale que aplicando cierta tecnología vamos a innovar y conseguir resultados positivos para la empresa. Pocas compañías y pocos líderes comprenden que en la ecuación de la innovación no solo juega un papel importante la tecnología, sino también la estrategia, los procesos y, por supuesto, los seres humanos.
De hecho, de acuerdo con el Estudio de Madurez Digital de EY, el reto que enfrentan los líderes empresariales ahora es que, por lo general, no tienen claro por dónde seguir o cómo incluir las tecnologías digitales en la estrategia para realmente generar valor en la compañía. Sumado a ello, existen algunos factores limitantes, como que el 65 % de las compañías consideran que no tienen las competencias necesarias para emprender la transformación digital.
Es por ello que en este artículo presento cuatro variables que las compañías en Latinoamérica deben considerar para aumentar la probabilidad de éxito de sus estrategias de innovación, más allá de la tecnología.
1. ¿Es la colaboración la nueva innovación?
Existe un dicho: "Dos cabezas piensan mejor que una". Y es que en la colaboración suelen surgir ideas que, con el apoyo del equipo, terminan convirtiéndose en planes de acción gracias al aporte de cada integrante. Pero para ello, antes de comenzar a trabajar en un proyecto es indispensable conocer nuestras habilidades, entender qué aportamos desde nuestro rol y definir claramente el objetivo común que queremos alcanzar. En muchas ocasiones, varios integrantes de un mismo equipo desean fungir como líderes y toman la iniciativa sin antes ponerse de acuerdo sobre qué debe hacer cada uno y cómo debe hacerlo.
Para resolver esta inconsistencia, las organizaciones de Latinoamérica deben desarrollar un modelo que fomente la conectividad y la creatividad, proporcionando un espacio seguro en el que puedan surgir nuevas formas de trabajo que impulsen la innovación, el compromiso y los resultados. Asimismo, deben encontrar un equilibrio entre la delegación, el empoderamiento y la propiedad.
2. El enfoque humano es la clave
El viaje de la innovación no es lineal ni sencillo. Los complejos factores que influyen en el éxito o el fracaso de este tipo de estrategias tienen su origen en el comportamiento humano. Por ello, en este proceso es fundamental contar con las personas adecuadas: profesionales conscientes de sus capacidades y de lo que se espera de ellos, que trabajen de forma coordinada valorando y aprovechando las perspectivas y experiencias de cada persona involucrada.



